jueves 24 de junio de 2010

Ya sabes, como en los erizos...

Un día el hombre a cantaros de auxilio
Sintió la necesidad de amar,
Pero las espinas de las rosas herían sus labios
Sus brazos, su sexo, sus sentimientos.
Un día el hombre cansado y estúpido,
Encontró unos cabellos muy largos
Unos labios como los suyos
Y un barro de arquitectura poética,
Entonces el hombre quiso tocarlo,
Amasarlo con sus manos curtidas
Moldearlo a su necesidad.
Inventó el amor.


César Palomares